Ésa mañana hacía frío y encima llovía. Aún no he conseguido digerir aquel desayuno, el escalofrío de la noticia en la primera sesión del informativo, el de entonces, el de las imágenes de mala calidad que recuerdo nítidamente. Luego, un par de noches más tarde fuimos a la Riviera a ver a Calamaro. Te dedicó "Media Verónica" y otra vez se me pusieron los pelos de punta. Después del concierto vagamos por las viejas calles de Malasaña donde nos dejaste "Espíritu Santo". Al final, encontramos "La Vía Láctea", doblamos las esquinas todas iguales, abrazamos un pedacito de lo que fue la movida y entonamos tus canciones en nuestra primera gran noche madrileña. Hace tres años, fuimos al cementerio de la Almudena. A Antonio Flores le dejamos rosas. A ti, te improvisé éste poema a pie de tumba. Gracias Enrique, te seguimos añorando, gracias por el legado.
ADIÓS TRISTEZA
Desde que no nos vemos
los pájaros no echan a volar
se acongojan sin tu sentida voz.
Las heridas no cicatrizan sombrías
el corazón late más lento y seco,
las persianas ni se suben ni se bajan
las ventanas ya no atraen al viento.
Las miradas que se encuentran son perdidas
el guitarrista olvida todos los acordes
y a veces cuesta respirar la vida.
Sin embargo, tus canciones son eternas...
cada día tengo un rato para ti,
porque la mayor libertad que existe
es la de ser feliz aún siendo triste.
17 noviembre 2009
13 noviembre 2009
Aunque no lo crea
Mi pena es saber que no seré yo
el que te haga feliz.
Te veo sonreir y eso me vale.
Es la imagen que podré recordar el día que te vayas
buscando más, un tal vez que un quizás.
Harás, como si mañana fuera hoy
y finalmente mi valiente cobardía...
de tripas corazón.
Pensarás que esta vez, cuando se acaba no es una tontería.
Por si acaso, le saco brillo a las botas,
me despeino los estúpidos cabellos...
para que no me confundan con otro,
porque siempre estoy diciendo adiós pero nunca me voy.
Para que sepas que soy el único al que vas a querer,
aunque no lo crea.
el que te haga feliz.
Te veo sonreir y eso me vale.
Es la imagen que podré recordar el día que te vayas
buscando más, un tal vez que un quizás.
Harás, como si mañana fuera hoy
y finalmente mi valiente cobardía...
de tripas corazón.
Pensarás que esta vez, cuando se acaba no es una tontería.
Por si acaso, le saco brillo a las botas,
me despeino los estúpidos cabellos...
para que no me confundan con otro,
porque siempre estoy diciendo adiós pero nunca me voy.
Para que sepas que soy el único al que vas a querer,
aunque no lo crea.
23 octubre 2009
Armas de seducción masiva

El silencio me mata,
Como tu mirada cuando tumbada sobre la cama…
Sobran las palabras.
Debería decirte tantas cosas pero no se me ocurre nada,
Cuando mis manos son extrañas por tu espalda
Prefiero tus nalgas,
Y como el alpinista escalar por el valle para alcanzar tus montañas
E izar la bandera de mi lengua con tu lengua.
El silencio me mata,
Pero cómo definir lo que siento con la erupción del volcán…
Con el magma, la saliva, recorriendo tu cuerpo,
Cuando toda mi piel es el escalofrío del invierno
Y justo al momento… ya es primavera.
El silencio me mata,
Pero sólo escucho tus susurros mordiendo una oreja,
Y podría decir que a nadie le importan las guerras
En el mismo instante que otra vida te hace vivir
Llevándote al clímax,
Sobran las palabras… y todas las armas (de destrucción masiva).
Aquí dejo lo nuevo de Quique
27 septiembre 2009
El tacto de tu latido

El temor no es una mirada ausente
Ni el silencio tras las preguntas
Ni siquiera la tenue muerte que nos separará.
Eso, ya lo sabemos.
El temor es tenerte en mi cama y de repente
Despertar, no verte y pensar… que jamás,
Darme cuenta que sólo es… un sueño herido
O no volverlo a conciliar.
El temor es cuando te vas con la absoluta certeza
Que no es para siempre,
Caminar sin que estés a mi lado.
El temor es recordarte el resto del día
Impaciente porque llegue la noche…
Dónde esperas escuchar la llave del amor
Si es que existe,
Para darme ése primer beso de cereza y vainilla
Que será lo mejor que me pase en la vida.
El temor es confesarle al tiempo que no va a ser amigo mío
Si nunca va a hacer nada al respecto,
Si no puedo contarle ni a gritos ni al oído
Que no voy a sentir(te) si no es de la mano…
El tacto de tu latido.
Ni el silencio tras las preguntas
Ni siquiera la tenue muerte que nos separará.
Eso, ya lo sabemos.
El temor es tenerte en mi cama y de repente
Despertar, no verte y pensar… que jamás,
Darme cuenta que sólo es… un sueño herido
O no volverlo a conciliar.
El temor es cuando te vas con la absoluta certeza
Que no es para siempre,
Caminar sin que estés a mi lado.
El temor es recordarte el resto del día
Impaciente porque llegue la noche…
Dónde esperas escuchar la llave del amor
Si es que existe,
Para darme ése primer beso de cereza y vainilla
Que será lo mejor que me pase en la vida.
El temor es confesarle al tiempo que no va a ser amigo mío
Si nunca va a hacer nada al respecto,
Si no puedo contarle ni a gritos ni al oído
Que no voy a sentir(te) si no es de la mano…
El tacto de tu latido.
02 agosto 2009
One more cup of coffee (for the road...)
A veces, tengo que pensar dos veces ya no la edad, sino cuál es mi nombre…
Cuando mi ocio es el vicio de dedicarme a tu ofrenda
Cuando espero sediento la próxima tormenta,
Cuando morir por amor es cuando te dejan
Cuando envidio a la sábana que cada noche te rodea.
Cuando pierdo todo lo que gano
Cuando le puede el quiero al puedo,
Cuando sonríes y no pides perdón
Cuando recuerdo todo lo que tenía olvidado.
Cuando dije lo que no dije
Cuando despierto y ya es de noche,
Cuando goleo en propia meta
Cuando me dan las gracias… de nada.
Cuando fumaba debajo del agua
Cuando te besan unos labios por sorpresa,
Cuando como, cago y duermo
Cuando en ningún sitio como en casa.
Cuando tu mano amansa a la fiera
Cuando el cielo se reduce a una cama deshecha,
Cuando las estrellas son las velas que se apagan al alba
Cuando tu perfume queda impregnado en la almohada.
Cuando mi ocio es el vicio de dedicarme a tu ofrenda
Cuando espero sediento la próxima tormenta,
Cuando morir por amor es cuando te dejan
Cuando envidio a la sábana que cada noche te rodea.
Cuando pierdo todo lo que gano
Cuando le puede el quiero al puedo,
Cuando sonríes y no pides perdón
Cuando recuerdo todo lo que tenía olvidado.
Cuando dije lo que no dije
Cuando despierto y ya es de noche,
Cuando goleo en propia meta
Cuando me dan las gracias… de nada.
Cuando fumaba debajo del agua
Cuando te besan unos labios por sorpresa,
Cuando como, cago y duermo
Cuando en ningún sitio como en casa.
Cuando tu mano amansa a la fiera
Cuando el cielo se reduce a una cama deshecha,
Cuando las estrellas son las velas que se apagan al alba
Cuando tu perfume queda impregnado en la almohada.
01 agosto 2009
Alma Gemela
El búho nos esperaNo te encontré en los anuncios de televisión
Ni en la barra del bar El Edén,
Y en las ojeras del metro no me senté a tu lado.
Siempre ibas… caminando por la otra acera
Y yo en la terraza, entretenido con los hielos machacados del mojito,
Pensando en plantar hierbabuena y en comprar un almirez.
Entonces creía que el mundo tenía el sentido de una caricia por el vello de mis brazos,
Aún dudo si éstas manos son las mías.
No puedo volar como un albatros
Ni observarte bostezar desde el acantilado,
Sólo alcanzo a frotarme las legañas y morir
Desesperadamente, por el primer trago de agua del amanecer.
Aquí, a veces te hallé, pero seguías durmiendo o ya estabas levantada
Y jamás, preparándote un café.
No mesaste mis pellejos como los viejos pensadores sus perillas,
No era ésta una filosofía de vida, pues sobraba
El sudor de las lágrimas y la mala sangre... de las heridas que no cicatrizan.
No te imaginé en los libros pero te persigo en las novelas policiacas,
No te vi en los desfiles de moda pero me saludas en las peluquerías
Y sorprendentemente, la cajera del supermercado, hoy fue casi amable.
No voy a estar cerca de conocerte en las noches de verano
Pero después vendrá Septiembre, y en toda depresión ha de quedar una sonrisa.
No te distinguí cualquier día de Sol pero te espero…
Para atisbar el atardecer de un lunes nublado.
No te encontré alma gemela… en los conciertos multitudinarios
Pero es que además, no te estoy buscando. Me queda la música.
02 julio 2009
Pensamiento en el metro
Porque todos fuimos Elvis y Michael Jackson
Enrique Urquijo y Antonio Vega.
Porque todos fuimos héroes en los cumpleaños
y hombres lobo en las lunas llenas.
Ojalá nunca tengas que elegir
entre el corazón y la cabeza,
y sobre todo, que no te duelan.
Enrique Urquijo y Antonio Vega.
Porque todos fuimos héroes en los cumpleaños
y hombres lobo en las lunas llenas.
Ojalá nunca tengas que elegir
entre el corazón y la cabeza,
y sobre todo, que no te duelan.
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