30 diciembre 2009


Ciegas mi nada, con una mirada... soy tuyo.

LLueve en la siesta de los labios

de mostaza y miel,

tras la tormenta en la que ofreces tu toalla.

No vamos a tirarla, si uno no quiere...

no habrá pelea.


Sólo noches de sábanas envueltas a un lado de la cama

y mañanas con la incógnita de saber qué será mañana.

Sólo metros a cara de perro que me ven pasar con el pelo mojado

y la sonrisa de saber que tu tren no ha pasado de largo.

Voy a recordarte con la melena desencajada

pidiéndome más, arañando mi espalda,

besándonos hasta rompernos un diente

y viendo cómo lo hacemos en el espejo.

Ciegas mi nada, en ésa mirada... soy tuyo.

28 diciembre 2009

Ve con cuidado,

A los sensibles nos afecta todo

aunque preferimos llorar a pelear.

Y contra eso estamos luchando

Por la paz.

Pero dependemos de dormir, no de soñar.

23 diciembre 2009

Está lloviendo y eso está bien,

¡igualdad de condiciones para todos!

Hoy los tristes van a sonreir.

22 diciembre 2009

Hasta aquí hemos llegado


Prometo no olvidarte

hacerte caso, cuidarme...

para que las noches no me hagan cumplir años,

y pueda mantener la derecha para no sufrir en el revés,

que vendrá.


Prometo olvidarme de ti

decir que sí a la que no se te parezca,

mejorar el decorado de la triste película

y no ser ficción, ser verdad.


Prometo que no juro

perderé la memoria pero no la cabeza...

al darme la vuelta por verte pasar en el pasado,

que siempre ha pasado.


Y prometo que no duele

no poderlo cambiar

si hasta aquí hemos llegado.


08 diciembre 2009

Nadie me va a ayudar a descifrar qué es lo que piensas

nadie se la juega por pasarme una chuleta,

cuando pareces estar en otra parte.

Nadie va a venderme un helado en el desierto

ni a tirar de tu cadena.

Nadie va a cambiarme como un cromo amor por puro sexo,

nadie se sabe de memoria las reglas de éste juego.

Y nadie, es demasiada gente.