02 noviembre 2013

Un sí puedo porque sí quiero

El día no amanece si no es a tu lado,
la noche no llega hasta que no te vuelvo a ver,
 el tiempo en tu ausencia... un viento feroz huracanado,
 tu sonrisa es la fe que me hace seguir y creer que es posible la vida y que nada será en vano.
 Tus ojos son la luz que alumbran el mundo,
 tuyo y nuestro en el que soñamos,
 agua, tierra, aire y fuego sobre el que dormimos y no nos quemamos.
 El oxigeno es la saliva cuando nos besamos,
 el tacto es mi mano con tu mano... caminando hacia donde quieras ir y volver... contigo, ¡enamorados!
Mi corazón respira con tu latido,
 se acelera y se tranquiliza con tu mirada
 porque he aprendido,
 me has enseñado...
 que hay un sí puedo porque sí quiero y no lo prefiero cambiar por nada.