12 enero 2011

La Veleta

Vivir en el aire

como la lava del volcán que entra en erupción...

también, se apagará la juventud,

la ráfaga que creíamos que no iba a tener fin.

Un día descubres qué feliz... ha pasado rápido

y tus manos torpes lentas asperezan

como papel de lija la piel de cartonpiedra,

la evidencia que no sirve maquillar.

Estamos pasados por agua, oxidados

al minuto, como el bocado de la manzana,

acongojados como el ave que no rompió a volar,

cegados por la tormenta del desierto,

comprando crímenes, guerras y pobrezas,

regocijándonos de las imágenes por televisión.

Vivir en el aire

dependiendo únicamente del giro de la veleta,

y el amor.