02 agosto 2009

One more cup of coffee (for the road...)

A veces, tengo que pensar dos veces ya no la edad, sino cuál es mi nombre…


Cuando mi ocio es el vicio de dedicarme a tu ofrenda

Cuando espero sediento la próxima tormenta,

Cuando morir por amor es cuando te dejan

Cuando envidio a la sábana que cada noche te rodea.


Cuando pierdo todo lo que gano

Cuando le puede el quiero al puedo,

Cuando sonríes y no pides perdón

Cuando recuerdo todo lo que tenía olvidado.


Cuando dije lo que no dije

Cuando despierto y ya es de noche,

Cuando goleo en propia meta

Cuando me dan las gracias… de nada.


Cuando fumaba debajo del agua

Cuando te besan unos labios por sorpresa,

Cuando como, cago y duermo

Cuando en ningún sitio como en casa.


Cuando tu mano amansa a la fiera

Cuando el cielo se reduce a una cama deshecha,

Cuando las estrellas son las velas que se apagan al alba

Cuando tu perfume queda impregnado en la almohada.

01 agosto 2009

Alma Gemela

El búho nos espera


No te encontré en los anuncios de televisión

Ni en la barra del bar El Edén,

Y en las ojeras del metro no me senté a tu lado.

Siempre ibas… caminando por la otra acera

Y yo en la terraza, entretenido con los hielos machacados del mojito,

Pensando en plantar hierbabuena y en comprar un almirez.

Entonces creía que el mundo tenía el sentido de una caricia por el vello de mis brazos,

Aún dudo si éstas manos son las mías.

No puedo volar como un albatros

Ni observarte bostezar desde el acantilado,

Sólo alcanzo a frotarme las legañas y morir

Desesperadamente, por el primer trago de agua del amanecer.

Aquí, a veces te hallé, pero seguías durmiendo o ya estabas levantada

Y jamás, preparándote un café.

No mesaste mis pellejos como los viejos pensadores sus perillas,

No era ésta una filosofía de vida, pues sobraba

El sudor de las lágrimas y la mala sangre... de las heridas que no cicatrizan.

No te imaginé en los libros pero te persigo en las novelas policiacas,

No te vi en los desfiles de moda pero me saludas en las peluquerías

Y sorprendentemente, la cajera del supermercado, hoy fue casi amable.

No voy a estar cerca de conocerte en las noches de verano

Pero después vendrá Septiembre, y en toda depresión ha de quedar una sonrisa.

No te distinguí cualquier día de Sol pero te espero…

Para atisbar el atardecer de un lunes nublado.

No te encontré alma gemela… en los conciertos multitudinarios

Pero es que además, no te estoy buscando. Me queda la música.