21 agosto 2014

Nuestra identidad

Solían maldecir a la lluvia

y no sabían lo que decían,

como un adolescente en llamas

como un anciano de cualquier tiempo

pasado fue mejor.

Solían mascullar con violencia

los goles del Barsa,

las derrotas en las elecciones generales.


Solías poner cara de tonto

en los chistes que te reías

y que nunca entendías,

las chicas por las que te morías

las que se llevaban otros,

el coche que te salpicaba el barro

en tus pantalones favoritos,

el techo que tocabas arrastrándote.


Solías ser de otra madera

hasta el rabo, todo toro,

pero la carcoma de los años...

nos fue devorando la sonrisa,

la ilusión, el griterío del recreo,

y el rictus serio del trabajo

que solo es un trabajo...

hizo que nos olvidáramos

de la nuestra... identidad.