23 agosto 2012

A tu medida


Tendrás que elegir tu camino

sin que nadie te compre unas botas

romper con lo que ya está roto

crear con tus propias manos.


Tendrás que nacer tras el aborto

correr si el tigre aprieta

subirte a un árbol para ver más alto

pero jamás tratar, de volar como un pájaro.


Tendrás que ser lo que quieras ser

uno más pero no uno menos,

brillar como el diamante en bruto

como la teja que barniza la lluvia.


Tendrás que admitir que alguien te niegue

que el viento te peine la calva

que los años se pasen de kilos

que la nieve te queme pero no te congele.



Tendrás que olvidar las heridas

como el niño tras el llanto

cerrar los ojos e imaginar

el mundo real a tu medida.

17 agosto 2012

Perdón


Tengo más que callar que decir,

he visto perecer a la montaña

marearse al superhéroe en la segunda planta…

y al hacerte el amor, una aurora boreal

en el blanco de tus ojos.


Tengo más que callar que decir,

hay médicos que salvan vidas

vagabundos en el cajero esperando una propina.


Tengo más que callar que decir,

he acariciado el brillo de tus labios

pulidos por el alma de mi lengua,

me he dejado perder en la guerra de miradas

he firmado la paz por verte sonreír,

he dado la vuelta al mundo sin salir de casa

he sentido un milagro al estar dentro de ti…

y he pedido perdón... por poseer tanta fortuna.

16 agosto 2012

Cuando callas


Recuerdame

cuando todas las sonrisas se hayan ido

con los ojos nublados de tus lágrimas,

cuando el mundo parezca haber perdido

la guerra de la paz,

cuando los pájaros no migren ni regresen a su nido

cuando el bien no vuelva a hacerte mal.

Recuerdame

cuando tus pasos hagan traspiés,

si te das por vencido recuerda al menos

que nunca te olvido,

si me diste un empujón

como palmadita en la espalda…

recuerdame

cuando callas, más que cuando hablas. 

03 agosto 2012

Con las letras de Sabina

Cada decepción son cien pelos menos

una cana más, un dudar si puedo,

un sí quiero muy a mi pesar

un da igual y otro deseo.

Cada decepción es una espera larga en un andén

sin viajeros,

un tal vez mañana sea como ayer

un rastro perdido de lo que quise ser,

un maullido de un gato de porcelana

un tortazo tras el beso robado,

una foto de la infancia… triste por lejana

una cicatriz que siempre maquillas,

un pésame de lunes, un llanto al fin y al cabo…

que añora las cosquillas.

Cada decepción dobla un cuarto la letra

borracha del escritor cursivo,

cuando el insomnio del búho hace guardia

en tus domingos más frágiles,

cuando de vuelta a casa, te crecen las fulanas

en vez de los enanos a la vuelta de la esquina

y la vida se disfraza para que no siga doliendo

cada madrugada… con las letras de Sabina.