Perdóname si callo
si no digo nada,
si en el horizonte cheposo
pierdo la mirada
y ni siquiera pienso más acá.
No me tengas en cuenta
el silencio… no es hablar de más,
la fiebre derrota las fuerzas, con ganas
y mis garras de manicura no te van a arañar.
Disculpa por lo que no escuchas
pero a veces me dejas sin palabras,
cuando en tus ojos brilla con frecuencia…
la ciencia cierta de la felicidad
la fórmula imposible, por fin despejada.
2 comentarios:
Bonito poema. Bonito silencio lleno de versos.
Gracias Marinero! Se hace lo que se debe, cuando se puede. Espero pasarme en la próxima lectura, la última vez que nos vimos fue hace casi un año, así que ya toca. Un abrazo amigo!
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