
No necesito nada más que poner la cafetera,
No necesito más vinagre en las heridas
Ni sal,
Cuando pueda una de azúcar y otra de cal.
No necesito más que perderme en la ciudad
Tras los pasos que decido sin previo aviso,
No necesito más que un concierto siempre a tiempo
Una afrodita que desconozca que su mirada no se me olvida.
No necesito más que una tirada más para tirar la partida,
No necesito más que pasar cada mañana de lunes a viernes
Por la puerta de tu trabajo, y que me sonrías,
Para darme con un canto en los dientes y se me quite
De una vez… toda la jodida tontería.
No necesito más que dormirme y levantarme
Que llamarte si me acuerdo
Que llorar en una peli,
Que salir a buscar el arco iris bajo la lluvia
De otoño… un domingo por la tarde.
No necesito más, es suficiente,
Es suficiente para un corazón valiente
En un alma de cobarde.