Volverán a las calles
otrora caminos, mañana
quién sabe... el vértigo
de estarse quietos,
cuando el mundo que gira
te ponga en aprietos.
Correrán como ladrones
y velocistas, los banqueros,
sudarán la tinta de su plumero,
las que escriba un poeta venido a menos
para el cuché de las revistas...
que nadie leeremos.
Aplaudirán los fisios y los dentistas,
¡alabada tecnología!,
si tendinitis y bruxismo
serán tu dolorida orgía,
sin ni siquiera darte cuenta
que pusiste en venta,
el haber de ser tú mismo.
2 comentarios:
Saludos.
Bien que me hace leerle
Al menos le hago bien a alguien ;)
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