¿Cómo acertar cada palabra, cada mirada, cada hecho, cada momento? ¿Cómo explicarte cuando me dices que estoy serio que sonrío por dentro? ¿Cómo ganarle tiempo al tiempo y gritar en silencio todo esto que siento? ¿Cómo ser ser humano y que la paz destruya sin violencia las guerras? ¿Cómo hacer reir hasta llorar a este mundo ya sin sentimientos?
18 abril 2009
El humo de la victoria
aspiro el humo de tu sonrisa...
al fin que reposa, en mi pecho digno,
que me mata, porque me matas.
Aunque el cansancio me pesa
como la tierra sobre el ataúd,
puedo planear como el albatros
contemplándote lejos, si te vas.
Pero también estás aquí
recorriendo mi papel y lápiz
sin necesidad de borrar... nada de ti,
como cuando con tu tacto besas mi piel
también con tus manos,
como cuando con tu sueño te rindes
y me ilusiono por dormir a tu lado.
Los Aviones. Andrés Calamaro
16 abril 2009
La chica de la academia que se toma un café con leche y se fuma un cigarro antes que yo entre a trabajar
una próxima mañana de lluvia ya no estarás,
aunque te vea todos los días no te llegaré a conocer.
Me espías mientras te espío
tú a lo tuyo, yo a lo mío.
Me duras poco más que un cigarro
te consumes como el humo, en el aire de la vida,
te vas cuando te miro y estoy pagando mi café
cuando nos cruzamos por el camino.
Te quedas esperándome adonde me dirijo,
cuando llego... ya te has ido.
15 abril 2009
Los escombros de la casa de campo
Vitriolo, sediento, cariacontecido
Lleno… de asombro ante la inmensidad de arriba y
Abajo.
El oxígeno es vital en el mar de altura
Si padezco el vértigo pero no lo tuve en cuenta,
Si compré los billetes y luego no me devolvían el dinero
Si no tuve más remedio que subirme al avión,
Porque también perdí las riendas del caballo y el tren
Lo dejé lejos, atrás y más lejos…
La vista de águila, mi puerto del Manzanares,
El Cigüela de la Mancha, honrada y porosa,
Y más ríos que bebimos en los bares.
Ahora tengo flato y siempre roto el corazón
Como si llevara unos zapatos nuevos que alguien pisa,
Ése alguien soy yo.
Yo que no soy de la quinta… siempre fui el cuarto de lo que sé
O un tercio de lo que sea
Que en la vida no debería haber patrias que exhiben banderas
Sino la razón, del que niega que vamos bien
Pateando los culos y las entrepiernas,
Por ahí, ¡qué os den! de comer y dormir.
Sí, no me rompo la camisa por falta de arte
Por los pacíficos ataques de risa que me dan…
Los que me dan la espalda y el pego del pegote sobrante.
Sí, perdimos los nervios… y también el aguante…
Aquí guerra y allí gloria al más caro de los precios.
Hay luna llena y no es fácil ser ser humano,
Prefiero al hombre lobo y al solitario hasta en la tumba,
El último escenario para una nueva vida
Al mando de gusanos sanguinarios… todo ruina.
y la versión más conocida http://www.youtube.com/watch?v=uhSYbRiYwTY
Resulta que hace 40! años de todo esto.
06 abril 2009
Mirando a los ojos
envejecí como la canción del verano
como la llave que no sabes que puerta abre
que conservas en tu cartera y que nunca usaste.
Porque derroché mi boleto ganador o mejor...
lo regalé confiado a la suerte que no busqué,
no sé dónde dejé aparcado el coche
quizá vine a pie y deba seguir caminando.
Pero ya crecí,
aprendí que todos los jurados son culpables
que lo mejor del día es levantarse...
contemplar el sol con todo su arte,
brindarte mi amargo mate sin gafas de sombra,
porque no todas las aguas son potables
si en el son me perdía con los ritmos de un corazón
que me pertenece tanto como me parte.
Al Maestro, mirando a los ojos ahí abajo del escenario, cuando apuntan los focos ciegos.
04 abril 2009
En buenas manos
eso es lo que vale la pena,
la risa que va y viene
con los chistes de la hoguera.
Se cansó de sonreir el domador de fieras,
si no recuerda ya el momento
en que fue feliz.
Por eso llora, porque no llora.
El sol, el amanecer
eso es lo que vale la pena,
un regalo que abrí una vieja nochebuena
y todo lo que no aprendí...
pero emprendo cada día el Viaje sin retorno
al Centro de la Tierra.
Todo lo que olvidé
le hace bien a mi memoria.
Vivo siempre de alquiler
para sentirme como en casa,
a veces pienso en volver...
lo paso mal y se me pasa.
Nunca he dicho lo mucho que te quiero
será por eso... que lo escribo,
y no lo leo, porque igual lo digo.
Creo en ti, camarada o compañero,
¿cuántos años hace del beso de la muerte
y del abrazo para siempre?
Se cayeron grandes torres
se prendieron todos los bosques,
nos violaron huracanes, terremotos y fianzas...
y con internet descubrieron que el mundo no acababa.
¿Dónde estarán mis apuntes
y los libros prestados?
En buenas manos
22 marzo 2009
Un silbido desde el andamio

Tengo sed
de dejar de beber,
de volver a saber lo que se siente de veras
al decir, te quiero.
De llorar al ver en tus ojos lágrimas de alegría.
Tengo fé
en lo que no creo,
las guerras, el hambre, la enfermedad
y los celos,
en el sabor del botaca y la caña
del ladrón que me atraca el maldito dinero.
Tengo poca esperanza en muchos de los hombres
si sólo resalta la excepción,
si nos olvidamos del segundo puesto...
de los que cavaron los cimientos de la casa
donde creemos ser felices.
A veces, perdemos la memoria... y lo conseguimos.
17 marzo 2009
La ceniza de los polvos de talco

04 febrero 2009
Hielo en la copa del pianista

05 enero 2009
Como un estropajo/El mundo que está ahí fuera

17 diciembre 2008
Los cabellos del asesino no se despeinan
Sin embargo, aquella tarde mustia de un 10 de diciembre sonó el móvil. No tuve más remedio que estrellarlo contra la pared y colgar posteriormente el cuadro trucado de Felipe González con los músculos de Hulk Hogan, para que la señora (o lo que sea) que me alquila la habitación no se percatara del boquete Black and Decker por obra y gracia de mi Nokia 3210, y mi mano de joven promesa de lanzador de disco en la Secundaria. No tengo ni que decir, que no sé quién cojones me reclamaba. Lo único que saco en claro es que mi vida dejó de ser anónima en el momento que se comercializaron estos cacharros; te hacen sentir como en “1984”, la novela que inspira ése programa de tv. Ahora, incluso los regalan en ciertas fruterías por diez ventas superiores a 8 euros, pero, la batidora son quince ventas y puedo sacarle más provecho.
Estoy pensando en sorprender a las chicas de mis citas altamente románticas con “cremas infalibles para acompañar el chuletón”, cuyas recetas sacaré de un libro homónimo que conseguí en un pseudorastrillo argentino, y que venía de regalo con “Sexo tántrico para nihilistas”, el verdadero objetivo que buscaba. Cuando digo cenas altamente románticas me refiero a que no vayan más allá de una noche. Si sale bien, bien, y si sale mal, igualmente bien.
Con las vegetarianas ventegenarias será más difícil, aunque un comodín en la manga es un vino espumoso y otro… ejem, hacer un par de llamadas para adquirir una buena hierba. Con eso no bastará porque normalmente soy yo… el que se duerme en los laureles del amor de una noche verano, y el que acaba encogorzado intentando abrir los ojos para disimular la fumada, y así conseguir una mirada más fiel y penetrante.
Aunque no hay nada como ser natural y honesto. Todo es mentira.
Eso sí, necesito un nuevo terminal, y por cierto, el que me llamaba era Toni Tonnietti para ir al clásico recital de poesía de los miércoles del Bar Bukowski. Gracias amigo.
15 diciembre 2008
No es
Y sí la puerta gayola del debutante,
27 noviembre 2008

Está bien, han pagado su entrada, en un bar donde no te dejan fumar, sin embargo, hablar no está prohibido mientras el músico canta o se esfuerza, ¿por qué? No lo sé.
Plato de hoy: ensalada de patata y espinacas hervidas. Con una cebolla, un tomate de rama, medio pepino, pimiento morrón, maíz, una lata de atún, aceite virgen extra, vinagre de Módena, sal y comino.
24 noviembre 2008
Que no!
No le importaba no recordar nada, sinceramente la creí, meses más tarde dejé de pensar en las dudas que tanto me han atenazado la existencia, me vi igual que ella entrando en el bar sin esperar nada más que un cortado con leche fría y un cigarrillo rápido.
Así de repente, empecé a hacer el tonto, muecas y dibujos extraños con las manos, saqué al payaso que llevo por dentro y por fuera (como el bifidus) tan sólo por sonsocarle una sonrisa y que avivara esa niñez que nunca debió haber dejado atrás, al menos unos instantes al día. Dolía la humedad y agarraba con las dos manos el café humeándole las gafapasta rojas y la media carcajada. Yo también reía.
Hablamos un buen rato, dos cafés y un pacharán que aún me repite su áspero sabor los domingos, después de comer pollo encebollado; venía de muy lejos, eso decía, aunque luego desveló que sólo estaba a unas 12 de horas de autobús del infierno, eso sí, había viajado tanto… mucho más que yo que una vez estuve en Portugal y de chiripa porque nos equivocamos de cruce, eso sí me había visto todos los documentales de La 2 mientras echaba la siesta. Traté de seducirla con mi torpe mirada sobreactuada de galán del tres al cuarto, no quería más, ni siquiera se me pasó por la cabeza llevármela a la cama, al menos en una semana, ella tampoco. Por entonces, estaba atravesando aquello que he llamado etapa mística, es decir, lo que todos conocemos como pérdida de la libido. Fundamentalmente debió de ser una mezcla de todo, alcohol y drogas tan buenas que son malas. Había atrofiado desde los trece años mi funda mental, el rock & roll también cuenta.
Acudí para paliar este problema (con el que estaba encantado) a un médico zulú, de estos que conoces por la publicidad que te dan al salir del metro, “El Gran Maestro Moustache”. Resultó que no me fiaba, sus dientes estaban tan blanquecinos que pensé que era dentista. Le dejé 50 euros como solía hacer con la sicoanalista y salí deprisa por la puerta nada más ordenarme en un africano muy legible – Quitate la ropa y túmbate en la camilla, amigo-. Me sentía mucho mejor, no se me había pasado por la cabeza pensar que era tan grande, y senegalés! Recordé las benditas palabras de mi compañero de curro: “Javi, como decimos los maricas, ¡nunca digas que esta polla no cabe en mi culo!” Por si las moscas, corrí como Ben Johnson en Seúl, intentando escapar del control antidoping.
Ah, estaba hablando de la bella desconocida, charlamos lo justo una buena temporada, me invité a ayudarla, a ofrecerme como amigo… por si necesitaba algo, a enseñarle la ciudad. A los dos días consiguió un trabajo, serviría copas seis días a la semana en una importante discoteca. Al principio estaba contenta, aunque poco a poco dejé de verla, durante un tiempo. Cada vez me la encontraba más desmejorada. Fue así, una mañana fría de Noviembre cuando apareció por mi currelo para saludarme. La noté cambiada, entonces me fijé y me dijo que sí, que se había aumentado el pecho, una 90, algo normal. En ése momento dejó de interesarme, dada mi predilección por los senos pequeños.
Una noche de verano quedé con dos amigos para salir a tomar unas cañas, pasamos justo por la puerta donde ella trabaja. Allí estaba hablando con dos tanques de seguratas, un camarero mortero y algo distinta. Y no, no se había operado nada esta vez, mis sospechas eran más bien por su expresión disidente, sus movimientos marciales con los brazos, otrora con estilo.
Pasaron meses sin vernos, una tarde calurosa del siguiente noviembre apareció otra vez en el currelo. Entonces me contó que había estado ingresada, que se había pasado con la cocaína. Anteayer volví a llamarla, me contó que había dejado de trabajar en la discoteca, cosa que me alegró profundamente. Le deseé que la vida le diera otra oportunidad y le recordé que lo importante no es saber hacia dónde te diriges sino no olvidar de dónde vienes, las mismas palabras que le dije una noche a la actriz que descubrió mi sexualidad (con aquellas benditas fotos en una playa, de Interviú) cuando me pidió que le diera un beso. ¡Maldita sea, para una vez que digo que no!
20 octubre 2008
La Mia Vita

30 septiembre 2008
Concierto de Andrés Judak


28 septiembre 2008
El Mismo Tiempo No Perdura
Se fue Paul Newman. Descanse en paz. Inolvidable "El Golpe", una de mis películas de cabeceraEl mismo tiempo no perdura,
Lo veo,
En el aleteo de una mariposa azul
Antes fue, crisálida marrón, grisácea,
Hace unas horas… iniciaba el vuelo
Y todo lo bello es eso… para vivir un día.
Lo toco,
En un puñado de reloj de arena
Que lenta y ásperamente se escapa
Como los sueños que querías ser de mayor,
Quiero decir… cuando eras pequeño.
Lo huelo,
En el pan recién hecho
Una seca… mañana de lluvia,
En la forja del artesano de navajas
Puliendo el filo, entre la mano y la máquina.
Lo creo,
Si nosotros, únicamente dependemos de la lujuria
Únicamente, en un breve orgasmo,
Es algo que hasta los curas…
Y algunas mujeres conocen.
Luego está el amor, ajeno a todo esto
Cuando el paraíso es… un domingo abrazados frente a frente,
Aunque yo ronco y tú, sonríes mientras duermes.
25 septiembre 2008
Los Caballos del Viejo Oeste

22 septiembre 2008
Siesta en el césped de Plaza España
Ay Andresito, te pasaste 3 pueblos. Grande!Tengo sueño y no me puedo dormir
Un poema en blanco y muchas ganas de terminarlo
Una idea, ni media palabra,
Tengo tiza de sobra y me sobra pizarra.
Unas botas para cruzarme de piernas
Tortícolis como un dolor de huevos
Un momento el resto del tiempo,
Toda la suerte para pisar otra mierda
Unos labios con elevalunas eléctricos
Tu cuerpo esculpido a los 18 en mi cerebro
Y a mi hijo frustrado en una descarga de cisterna.
Tengo un lamento mojado en el cenicero
Un café con hielo cada mañana
Un sabor metálico cuando nos cruzamos,
Unas gafas de sol para la noche
Lluvia del norte en un tarro de miel.
Tengo una carta que no te he enviado
Un mal día dos semanas al mes,
Un disco de jazz para los domingos nublados
Un osito de peluche como mascota
Y flores de plástico que siempre riego.
Tengo suspensión de pagos de besos y abrazos
Un traje de vagabundo en la tintorería
Guiños postizos hacia ningún lado
Nieve del 99 calada en los huesos.
Tengo en el pecho una tormenta de arena
Ése puñado de agua que se me escapa
Por una herida que nunca he abierto.
A mis musarañas a falta de musas…
Y la siesta en el césped de Plaza España.
Tengo el silencio, y es mucho decir.
27 agosto 2008
O tal vez
Tal vez es mi corazón,
Le subo el brillo
Le bajo el contraste
Quito el volumen para escucharme.
Tal vez es mi trabajo,
Soy juez de peleas de gallos
Y también, corro a la pata coja,
Recupero el aliento si me desmayo.
Tal vez es por una sonrisa
Que todo valga una pena y media,
Sí, hago malabares en las fruterías
Y pantomimas en los pasos de cebra.
Tal vez es por el virus del tedio
Que me dan un bostezo a cada beso,
Y me ilusiono como cualquier otro
Al tirar de la cadena.
Tal vez soy un malnacido,
Salí de nalgas.
Le mostré al mundo… el culo
Y le dí la espalda.
Simplemente Edith www.youtube.com/watch?v=CqTLqRFKjAU&feature=related
23 agosto 2008
Se Levanta la Sesión

carne o pescado
azul o rosa,
postre o café
en coche o andando
el todo, la nada.
Que no te den de comer
las sobras del pasado
el pan duro y las raspas,
el acierto en el fallo
el flato del fracaso,
lo que digan, lo que hagas.
Si el veredicto lo dictará un jurado
tan culpable e inocente...
que tiene nombre de Dios
y siempre cara de Diablo.
Tú mismo
Volverán a las calles otrora caminos, mañana quién sabe... el vértigo de estarse quietos, cuando el mundo que gira te ponga en aprietos...
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En aptitud "Perezosa", con el maestro Andrés Judak. Sobremesa, café y charla en Coca (Segovia). 31, de agosto, mes que termina con...
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La tristeza es encender el televisor y apagarlo al instante… de pena. La tristeza porque se desenfundan los cuchillos que no cortan porque n...
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Foto provisional. Día nublado, uno más y nada menos. Tomo mate y canto tangos en la ducha Tengo miedo Miedo de entregar mal los deberes De l...

