20 octubre 2008

La Mia Vita


Te beso, luego lloro

Como un perro en una madrugada de enero entre semana,

Esculpido por el vapor que emana en las alcantarillas

Y la tenue melodía de la armónica en la esquina.

Como el seco escalofrío de una colilla en el férreo

Cenicero,

Acaricias con tu dedo mi piel de gallina,

Y yo nervioso,

Como el cuello de un gallo en el corral…

Te olfateo y me restriego por tu cuerpo

Seda de aceituna,

Por tu pecho en conserva de melocotones en almíbar

Como un lindo gatito que muerde y lame para jugar.

Me entrego, me encierras en la cárcel de tus brazos,

Y preso voy… si soy adicto a ti,

A la saliva del veneno en labios menores,

Entre tus piernas, abiertas como el plumaje del pavo real

Como si fuera al mismo tiempo la primera y la última vez

Que amo, como un caracol en espiral recorriéndote la espalda

Tras la tormenta, y crujiéndonos los huesos finalmente abrazados.

Te beso, luego lloro

Con la sonrisa del ladrón en el callejón sin salida,

Abatido… bajo el edredón sudado, vida mía.

30 septiembre 2008

Concierto de Andrés Judak



No quisiera yo que mi amigo Andrés dejara de tocar un instante. Por fin vuelve, (ya era hora…) a un escenario decente, el Segundo Jazz, donde cada noche hay un concierto y donde sirven uno de los mejores gintonic de Madrid. Donde el nivel es alto y aún quedan últimos románticos, donde se quedó mezclado el humo en la madera, donde aún no nos quemamos.

Vuelve acompañado de banda, sus antiguos compañeros de ensayo y trastero, esta vez disfrazados; nuevas canciones (no tantas como yo quisiera) y viejas versiones que rejuvenecen con distintos matices, otro maquillaje con el mismo aliño de la ensalada, el de un tipo romántico y canalla, el de un argentino loco y bien cuerdo que tanto me recuerda al personaje de Soldati de la novela de Carlos Salem, “Camino de Ida”, por cierto, muy recomendable.

Poesía, pensamientos cotidianos e historias, noches interminables y amaneceres cualesquiera con café, legañas, ojeras, insatisfacción y orgullo de lunes, carreteras quemadas, hamburguesas completas en el bar de la esquina, güisquis con hielo, cigarros que se olvidan en el cenicero por encontrar un acorde, aviones de ida y vuelta, ningún sitio adónde ir, mujeres que dejan su carmín en el vaso… y otras que nos dejan marcado el corazón para siempre. Ganas y dudas, derrumbe y psiquis, peces que nadan en las nubes del desierto, jugadores que lo apuestan todo a doble o nada en el casino, gritos desde el silencio más incómodo y en definitiva, vivencias de toda la vida, la de un tipo que siempre tiene un momento para acordarse de la estación de tren de Villadelina.
En resumen, estos cuatro años saben a todo eso y se degustarán aún mejor cuando tan sólo nos queden las palabras por tu voz. Suerte amigo, ahí estaremos.

28 septiembre 2008

El Mismo Tiempo No Perdura

Se fue Paul Newman. Descanse en paz. Inolvidable "El Golpe", una de mis películas de cabecera

El mismo tiempo no perdura,


Lo veo,


En el aleteo de una mariposa azul


Antes fue, crisálida marrón, grisácea,


Hace unas horas… iniciaba el vuelo


Y todo lo bello es eso… para vivir un día.


Lo toco,


En un puñado de reloj de arena


Que lenta y ásperamente se escapa


Como los sueños que querías ser de mayor,


Quiero decir… cuando eras pequeño.


Lo huelo,


En el pan recién hecho


Una seca… mañana de lluvia,


En la forja del artesano de navajas


Puliendo el filo, entre la mano y la máquina.


Lo creo,


Si nosotros, únicamente dependemos de la lujuria


Únicamente, en un breve orgasmo,


Es algo que hasta los curas…


Y algunas mujeres conocen.


Luego está el amor, ajeno a todo esto


Cuando el paraíso es… un domingo abrazados frente a frente,


Aunque yo ronco y tú, sonríes mientras duermes.

25 septiembre 2008

Los Caballos del Viejo Oeste


No tienen prisa estas cuatro paredes para llegar tarde

Van a estar aquí hoy, mañana y siempre…

Inexpresivas y pálidas, como recién pintadas,

Hasta la próxima guerra que azote Argüelles

Como a los caballos del viejo Oeste,

Hasta que se lleve otra colección de máscaras de Neruda

O su leve placa que adorna sobre un banco en bancarrota.

No tienen el estilo de la gente de compras por Gran Vía

Ni su sinusitis, ni su estreñimiento. Aquí acierto,

Ni tampoco, el con poco me contento mucho más.

De alguna manera estoy solo en esta habitación

Tan llena de cajas como de inútiles recuerdos

Como el clavo en la pared del que nada cuelga,

Y lo mejor de lo peor… me siento así, como siempre he deseado

Como cualquiera al otro lado de la barra en un bar de carretera,

Como un camionero que alarga su parada

Como la ansiedad que devoro en las entrañas de mi pecho,

Como el momento en que a los libros les llega su momento.

Repentina la locura me sustenta ingrávida

Si en la lámpara… una alondra disfrazada de polilla me distrae,

Si me arranca una sonrisa bailando sevillanas

Si mis sombreros aplauden ahí arriba, una vez salieron del armario,

Si apago la luz y veo el techo tan negro como el cielo,

Si hay abrazos para todos, o si no, todos al infierno.

Aunque mejor, esperadme ahí fuera, en la aurora del otoño

Con el latido de la lluvia en la gomina y el perfume,

Con los barrenderos, los conductores, las dependientas…

En la fábrica de pan, patatas fritas y porras,

O en el banco sentado, entre el quiosco y la florista…

Hasta la próxima guerra que azote Argüelles

Como a los caballos del viejo Oeste.

22 septiembre 2008

Siesta en el césped de Plaza España

Ay Andresito, te pasaste 3 pueblos. Grande!


Tengo sueño y no me puedo dormir


Un poema en blanco y muchas ganas de terminarlo


Una idea, ni media palabra,


Tengo tiza de sobra y me sobra pizarra.


Unas botas para cruzarme de piernas


Tortícolis como un dolor de huevos


Un momento el resto del tiempo,


Toda la suerte para pisar otra mierda


Unos labios con elevalunas eléctricos


Tu cuerpo esculpido a los 18 en mi cerebro


Y a mi hijo frustrado en una descarga de cisterna.


Tengo un lamento mojado en el cenicero


Un café con hielo cada mañana


Un sabor metálico cuando nos cruzamos,


Unas gafas de sol para la noche


Lluvia del norte en un tarro de miel.


Tengo una carta que no te he enviado


Un mal día dos semanas al mes,


Un disco de jazz para los domingos nublados


Un osito de peluche como mascota


Y flores de plástico que siempre riego.


Tengo suspensión de pagos de besos y abrazos


Un traje de vagabundo en la tintorería


Guiños postizos hacia ningún lado


Nieve del 99 calada en los huesos.


Tengo en el pecho una tormenta de arena


Ése puñado de agua que se me escapa


Por una herida que nunca he abierto.


A mis musarañas a falta de musas…


Y la siesta en el césped de Plaza España.


Tengo el silencio, y es mucho decir.

27 agosto 2008

O tal vez

Compañeros de viaje. Nos perdimos en una ruta y subimos a lo más alto para verlo más claro.



Tal vez es mi corazón,


Le subo el brillo


Le bajo el contraste


Quito el volumen para escucharme.


Tal vez es mi trabajo,


Soy juez de peleas de gallos


Y también, corro a la pata coja,


Recupero el aliento si me desmayo.


Tal vez es por una sonrisa


Que todo valga una pena y media,


Sí, hago malabares en las fruterías


Y pantomimas en los pasos de cebra.


Tal vez es por el virus del tedio


Que me dan un bostezo a cada beso,


Y me ilusiono como cualquier otro


Al tirar de la cadena.


Tal vez soy un malnacido,


Salí de nalgas.


Le mostré al mundo… el culo


Y le dí la espalda.

Simplemente Edith www.youtube.com/watch?v=CqTLqRFKjAU&feature=related

23 agosto 2008

Se Levanta la Sesión


Que no te den a elegir

carne o pescado

azul o rosa,

postre o café

en coche o andando

el todo, la nada.

Que no te den de comer

las sobras del pasado

el pan duro y las raspas,

el acierto en el fallo

el flato del fracaso,

lo que digan, lo que hagas.

Si el veredicto lo dictará un jurado

tan culpable e inocente...

que tiene nombre de Dios

y siempre cara de Diablo.

08 agosto 2008

Welcome to Tennessee


La sicóloga llegó a la conclusión de que todos mis fracasos sentimentales eran debidos a que comparaba a cada nueva mujer con la única chica de la que he estado perdidamente enamorado. Mira si han pasado años desde que tuvimos lo que tuvimos, que no fue mucho pero fue suficiente para marcarme. No te voy a culpar amiga mía, ambos sabemos lo que hay, tal vez si en aquel momento yo hubiera sido más maduro, te habría olvidado sin problemas, jamás habríamos tenido la fraternidad que nos procesamos y puede que nunca hubiera empezado a escribir, porque volviendo al génesis, el primer poema fue para ti y muchos más… , me enseñaste a buscar la belleza en las cosas y en las palabras, me animaste para que no abandonara el vicio más sano que tengo, desde tu inspiración hasta convertirlo en un camino sin vuelta atrás, tal como planeaste seguramente. Yo no te menciono en los créditos, sino en varias partes del libro de manera escondida y sutil; alguna tarde nos cruzaremos en NY, tal vez en el edificio Dakota dejándole unas flores a John Lennon , tomaremos unas cervezas y te confesaré todo esto y más en la cama de tu hotel, fumando un cigarrillo de después, apurando hasta la salida de tu vuelo.

Volviendo al romanticismo de las cartas te recuerdo, fueron algunas, en papeles amarillos, roídos por los años, yo sudaba escribiéndote en los veranos que tanto odiaba, por el sol, por no verte cada mañana en el instituto, buscando adjetivos, adulando tus virtudes, echando de menos tu risa siempre hacia atrás, tu sonrisa cómplice y las guerras de miradas que siempre ganabas con suma facilidad. Desde que irrumpiste en mi vida empecé a soñar de nuevo con que otro mundo era posible, un mundo tuyo, mío y nuestro, soñé como John Lennon, ¿recuerdas?, te escribía Imagine en nuestra correspondencia, ponía remitentes falsos e incluso cambiaba el remite en el remitente y viceversa, te hablaba de ídolos como tú que mantenían mi interés despierto y menos arruinado. Estaba realmente loco, y lo sigo estando, loco por ti entonces y ahora... bueno ahora es otra cosa, ahora estoy demente, en el sentido más sano de la palabra.

Fracasé, quizá no conseguí el objetivo de pasar más tiempo a tu lado, y aunque cada dos años escapas de mí a un país más lejano, me enorgullece saber que aún nos queremos y mucho…, nos queremos lo suficiente para decirnos- me gustaría sólo abrazarte hasta quedarme dormido-. Uno no pierde la esperanza de que quizá algún día… pase lo que pase, pase de verdad. También soy consciente la mayor parte del tiempo, y me veo casi casi como el coronel de García Márquez esperando una carta toda una vida. Bah, habrá merecido la pena, “el espectáculo debe continuar…”

Un Jack Daniel´s doble, sin agua, por favor

¿No tendrá un Almax también?

01 agosto 2008

Todo llega y todo pasa


Llegó el día D, todo llega y todo pasa
De vez en cuando me pregunto qué habrá sido de la peluquera de la bicicleta.
Recuerdo que vino un día a trabajar cerca, que fumaba tabaco de liar y que se me quedaba mirando con la misma media sonrisa que utilizo yo para hacerme el interesante y que pocas veces me ha resultado altamente productiva en el sentido sentimental, sin embargo sí que he conseguido dolorosos apretones de mofletes, los mismos que te da la temible tía a la que sólo ves en bodas y comuniones.
Hablamos poco, digo poco porque me hubiera gustado conocerla, invitarla a un café habría bastado, pero la triste realidad es que aparte de esas miradas que todo lo decían, sólamente nos dirigíamos la palabra mientras ella esperaba a que abrieran la peluquería. Me la encontraba sentada en el poyete; esos días yo siempre llegaba tarde y ni siquiera recuerdo el contenido de nuestras breves charlas, seguro que eran del tiempo, sí, así debe ser, ella destilaba un olor suave de canela al hablar, seguramente por la vaselina de sus labios que brillaban lo mismo los días de sol que los de lluvia.
Me dijo que se iba con su bici a hacer el camino de Santiago, a mí no me entusiasma la idea pero supongo que llega un momento en la vida en que te vuelves a plantear muchas cosas y quizás otro momento posterior en el que envías todo al carajo dejando atrás los principios y la moral que te han servido para tener una existencia más o menos estable. Llegan esos momentos en los cuales hay que arriesgar, jugárselo todo a doble o nada, a ese tipo de personas yo las llamo vencedores, porque tienen el suficiente valor como para hacerlo, a sabiendas de que pueden quedarse sin nada. A ese tipo de personas no puedo llamarles vencidos sino románticos, sí, suena mucho mejor y es más acorde.
El caso es que no tuvimos mucho trato, a veces sueño en una cabezadita del metro con encontrarme a viejas gentes del pasado que tuvieron una leve estancia en mis días, pero que con poco hacían que ya mereciera la pena, me abstraían del tedio, con un ligero comentario me elevaban el ánimo hasta niveles de alcanzar el valor para afrontar el resto. Por eso prefiero viajar en autobús, en el metro nadie conoce a nadie, me gusta el tránsito en las estaciones, con los viajeros repletos de maletas y de algún lugar adonde ir. El pasado domingo nos vimos en la estación sur de Méndez Álvaro, yo subía la escalera y ella bajaba, tardamos en reconocernos pero no pudimos hacer nada más que mirarnos otra vez. Suelo estar atento, una vez recogí a un niño que iba a la muerte, se escapó mientras los padres hablaban y echó a correr directo a la calle princesa, la trayectoria que llevaba era letal y encima con la marquesina de la parada de autobús los coches no lo hubieran visto, yo lo vi y me tiré por él, me cargué el mp3 pero poco importa, los padres me daban las gracias en mitad de una crisis de ansiedad y el niño lloraba sin entender la escena. Yo me fui pensando que me habían jodido el videoclip que yo mismo me iba imaginando instantes antes.
Suelo estar atento como cuando vienen a hacerse la prueba del grupo sanguíneo, sé que las lancetas de metal producen al entrar una sensación extraña y que el mareo es inminente, ayer volvió a pasar, salí corriendo a por el chaval lo agarré del brazo y lo senté, o como aquella vez que veíamos un Madid-Valencia en el bar la Pomarada, sabía que una de las superhermanas había dormido poco, lo mismo que duermen los amantes cuando llevan tiempo sin verse, cuando la noche es pasión, cigarrillos y vasos de agua. Sabía lo raro que era quedarse en camiseta de tirantes en pleno Noviembre, Victor pensó que era para impresionarle pero una vez más yo aparté a la gente y justo cuando caía derecha hacia el barril de cerveza logré cogerla casi al vuelo. Aunque esta vez y no sé por qué motivo no nos dijimos nada al cruzarnos en las escaleras mecánicas, quizás todo se reduzca a que dudamos seriamente a cada paso que damos, a la inexistente diferencia que estimamos entre un sí y un no. Sí,” todo llega y todo pasa, pero lo nuestro es pasar…”, Trataré de estar atento.

23 julio 2008

Ahora y Luego


Ahora

Que se pierde y se celebra por todo lo alto

Que se despiertan los laureles y los serenos duermen,

Que le dije te quiero y no te quiero a mi margarita

Que las musas me persiguen para soltarme un guantazo,

Que dios no resucita no sea que la pague

Que al diablo no le excita emborracharse.

Que el envoltorio es el regalo y si no el papel burbuja

Que pocos ofrecen la mano tras los buenos días

Que multan a las ambulancias por exceso de velocidad,

Que los políticos son taxistas y camareros jetones

Que nadie ofrece fuego a la rubia de la barra.

Que los abrazos se miran pero no se tocan

Que los besos se dan entre paréntesis de ordenador

Que esos labios se leen apretando el bostezo.

Ahora

Que con el fin de siglo falleció el romanticismo

Que soy una puta… con amor virgen de nuevo

Que eres todo mi credo, y tu saliva mi alimento

Que me suicidaría sólo para resucitar por ti,

Que para nada, hay que pedir perdón por ser feliz

Que no vivo del aire… y sí de tu mirada.

01 julio 2008

Bonus Track

Con Javi Blues, Cris y Sergio detrás de la cámara. En la Almudena, visitando a Antonio Flores y a Enrique Urquijo. Les dejamos rosas y poemas.


Estaré, una vida extra esperándote,

Como estaciones lentas en hora punta.

Vendrá la lluvia

La tormenta pasará de largo,

Igual pasará alguna vez, sin mojarnos.

Cada primavera volveremos a ser

Y muy de vez en cuando el perejil se secará

Como las manos que bailan con el torno alfarero.

Sobrevivirán las peluqueras

Que abren a y media y cierran en punto,

Pase lo que pase…

El café seguirá estando igual de bueno.

La fiebre de unas botas gastadas anunciarán el invierno…

Más frío en Islandia

Donde los marineros atracan a partir de febrero

Cuando la noche es más larga.

Quedará lo ajeno, y los cordones desatados del futuro…

Y también, la sonrisa de un niño

Viejo y loco, en la feria del pueblo.

El camino, las huellas de los pies embarrados del obrero,

Y la importancia de la estadística solamente comparable

A la gente que bosteza en este mismo momento.

Sobrarán las palabras un eclipse de lunes

Cuando se firme la paz,

Todos estaremos contentos y recién nacidos

Y más bien muertos.

18 junio 2008

Misión Perdida (canción 2001)


Demasiado blando para el rock and roll
demasiado joven para estar tan mayor
demasiada cafeína me he encontrado al despertar
otro sueño que termina
cuando acaba de empezar.


No te vayas todavía
aún hay tiempo y es posible
que me corte la melena
que me ponga a trabajar
haga todo lo que quieras.

{Porque mientras tanto
a loco aún es poco
tampoco me acostumbro,
ando herido, solitario
suicidándome a diario,

Porque mientras tanto
gano simpatías
en las noches no hay tristeza
pero debo poesías
y me puede la pereza.}

Me he quedado sin dinero
aunque aún estoy entero,
imagina que soy yo
el que está así... de más,

Voy a tener que pagar

a los jorobados grises
que me venden lava fría
que me deja cicatrices


¡ Qué más da la melodía
si yo a ti no te quería
tanto como lo hago ahora
cuando es demasiado tarde!


{Pseudoestribillo}


("Viejo" texto de hace 7 años que nació con la misma melodía que aún recuerdo. No sé tocar una nota pero algún día cantaré esta letra en la maravillosa Fender acústica que Andretti eligió para mí)

Adjunto dos versiones con Andrés Judak (http://www.andresjudak.com/) de "Esta boca es mía" de Sabina y "Caminando en círculos" de Quique González, en la que presto mi voz aserrinada.
Gratos momentos de amistad gemela.





28 mayo 2008

Mis(s) Temores [primera toma]


Foto provisional. Día nublado, uno más y nada menos. Tomo mate y canto tangos en la ducha





Tengo miedo


Miedo de entregar mal los deberes


De lo que me viene de frente si miro hacia atrás


De la leña mojada tras la tormenta


De no encontrar el fuelle para avivar nuestro fuego.


Tengo miedo


En la noche que no puedo arreglarlo


Cuando el punto muerto me abraza a tu espalda


Como una mochila,


Me quedo instalado como la cana que sale


Para siempre en el quiero del puedo,


Con la cicatriz de poder haber hecho algo más...


Inventarme, retenerte al menos diez besos que sedan


Veinte poemas de amor, una canción al oído


Susurrada a suspiros, y el mejor azafrán


Cada amanecer… a tu cama abrazado.


Yo siempre me voy,


Bostezo y sonrío mientras te quedas durmiendo.


Tengo miedo de ser…


El viajero sin moverse del sitio


Y no porque no vaya a echarte de menos.


Tengo miedo de pensar que llegará el día…


Que me despierte y ya no te recuerde,


Como si saliera desnudo a la calle


Con una nariz de payaso,


Como caminar de puntillas sobre el puente


Con temor a que se quiebre,


Tengo miedo de perderte y yo también


Perderme.

26 mayo 2008

Tarta de Queso del Vips... Uhmmm!


Me gusta dormir contigo


abrir los ojos, que estés a mi lado,


tener un buen sueño


y saber con certeza que es por tu culpa.


Tú la culpable y yo un inocente...


cada vez que te miro.


Frente a frente, respiro y respiro,


me muero por verte


y si te veo vivo.

04 mayo 2008

Llegado el momento


Siempre suena el cambio de tercio

Donde amanecen muertas las moscas del bigote de Dalí,

Donde las mariposas lloran,

Donde el sol se apaga en su caparazón de tortuga

Donde el viento se llevó lo nuestro,

Donde el agua me secó como barro

Donde las marcas de este crimen siguen precintadas.

Donde dije lo que no dije… extraño,

Extraño lo que no quiero siquiera

Como un preso incapaz de dormir en libertad

Como el marinero aburrido con la mar en calma

Como un torero al que se le borraron las cornadas.

Soy culpable por la duda... de aquello que no viví:

En los años casi ahogados sacando la cabeza para respirar

En las musarañas olvidando al inocente niño de la guerra

En la batalla cotidiana por un trozo de pan sucio,

En las historias de cualquier cuento pasado fue mejor.

Por la duda, segura como un collar de diamantes en tu cuello

Herida por la carcoma, si somos maderos astillados

Revuelta como una pesadilla en la que nunca me despierto,

Vendida cara, y comprada barata… si me das la mano.

Siempre suena el cambio de tercio… llegado el momento.

02 mayo 2008

La camisa de la suerte




Resulta que tenía una camisa amarilla con rayas negras que compré a finales de 2004 en una exquisita tienda de ropa barata, que ya no existe, de la calle Fuencarral. Me costó 3 euros, se pueden imaginar lo rentable que me ha salido, es la prenda que más he usado en estos últimos años. Así que recuerde me acompañó en el concierto de “El regreso”, de Calamaro. Llegamos Victoria, Soledad y yo a las 20:30h, las puertas abrían a las 20h, nos fui imposible acceder más allá de la fila 9 más o menos. Allí empezó la batalla, la camisa aguantó estoicamente todos los roces, empujones y por favores, los minis de cerveza y güisqui que o bien por mí o por otros siempre me atinaban encima. Había entusiasmo en el ambiente, 5 años sin saber nada de “el cantante” era mucho, aunque algunos ya sabíamos demasiado. Fue un éxtasis total, aquella noche nos podríamos haber permitido todo, o al menos, era la ocasión perfecta para consumir todo lo que años antes no deberíamos haber consumido, sin embargo, ni rebasamos lo ilegal ni acabó en orgía en el Hotel Husa. Salimos empapados en sudor un 18 de noviembre, tras dos horas y pico de saltos, abrazos, besos, bailoteos y subidas a hombros. Una vez en la calle recibo una llamada de David, un coleguilla gallego que una vez me pidió permiso para hacer canción una letra mía, a lo que accedí por supuesto. Quedamos en quedar a lo largo de la velada, pero ellos y su grupo preferían ir a Huertas, me dije,- po vaya mierda de rockeros-, en fin, que les di un abrazo y no nos volvimos a ver. Luego me llamó PV con la que tuve unos meses antes después de mi entrevista de trabajo, una exhaustiva entrevista en algún sofá; aquello no funcionó, no al menos como yo pensaba, luego se echó novio y dejó de ser informal. Me dijo que iba con su hermana y su chico a Malasaña, le dije que lo cool esa noche era venirse conmigo al bar con menos ventilación de Madrid, el Saxo, que ya está cerrado por cierto, en los bajos de Argüelles. Nos besamos y nos abrazamos, se fue con sus ojos hermosos y su increíble mezcla de acentos sin mirar atrás, no nos volvimos a ver.
Otra cita importante en la que llevaba la camisa fue para una fiesta de mi cumpleaños, aquí en Madrid. Ahora recuerdo que las hermanas Victoria y Soledad habían venido ése finde a comprar ropa, desde Cáceres no está mal. La fiesta fue un éxito, ni Isabel Preysler lo habría hecho mejor, café, cerveza, champagne, pastitas, chocolate, música en vivo… Estuve bien rodeado de amigos desde primera hora de la tarde hasta la medianoche, cuando contra todo pronóstico decido ducharme e irme con Marcos por ahí, dejando a los invitados medio sobados a la 1 de madrugada. Me puse la camisa de la suerte y los calzoncillos de la suerte que ésa misma tarde me habían regalado, posiblemente los más feos que encontraron, y que desde ese momento les tengo mucho cariño. Cogimos un taxi y dejamos a las superhermanas en el hotel, llegamos al Saxo Music Bar y empezamos a mezclarnos con la gente. Empecé a hablar con una hermosa chica alta con la que he tenido la misma relación que puede tener uno deshojando una margarita, ahora sí, ahora no, ahora sí pero no. Bueno, el caso, es que acabamos en el 4, un bar de difícil acceso cerca de la calle Leganitos, y allí tras tomarnos algunas penúltimas y aguantar a ciertos seres de postín, a la hora de cerrar decido acompañar a la chica a su casa sin ánimo de nada más, eso decía yo aunque era mentira. La espera del metro nos sedujo y acabamos en la estación de Argüelles dándonos el palo. Al cuarto de hora un vigilante educado, no como los de ahora, nos invitó a abandonar cortésmente la estación, a lo que accedimos entre risas de cortesía. Al llegar a su casa me invitó a tomar café, luego descubrí que odiaba el café, y finalmente pasó lo que tenía que pasar. Aquel piso molaba, vivían como 5 personas, había uno que no salía de la habitación y que tuve la suerte de ver, supuestamente estaba haciendo un máster en videojuegos, hay gente que le pagan por eso. De la cocina mejor no os hablo, lamentable aunque con encanto, un cartel advertía:”Hasta la polla de tener que fregar para poder cocinar”. Recuerdo que colgaban unas bragas de la lámpara y que nadie sabía de quién eran. Uno de aquellos muchachos se pasaba habitualmente por la farmacia a pesarse cuando venía del gimnasio, lo último que sé de él es que el año pasado estuvo en Alemania, y este año ha vuelto a Madrid.
Un día cualquiera en algún lugar inexacto del túnel del tiempo que es el metro, una chica se me agarró a la camisa en un frenazo del tren totalmente imprudente. Se desgarró por uno de los hombros y las rayas se desencajaron, luego descubrí que la cosa no acababa ahí y que había un descosido importante. Me la he seguido poniendo todo este tiempo, aunque finalmente anteayer decidí comprarme una nueva, nueva camisa de la suerte quiero decir. Tuve un día ajetreado, había quedado en comer y mirar ropa con mi compañero de curro, eso hicimos. Elegí una camisa de manga corta color amarillo chillón y también me compré una corbata burdeos, dado que el motivo de esta compra era la boda que tengo hoy, en unas horas. Bien, dicho y hecho.
Volvimos por la tarde al curro, una locura, acabé más tarde de lo habitual dado que la gente con esto de los puentes es previsora en medicamentos, sólo nos faltó vender la tienda de campaña de emergencias, que no tenemos. Tenía que hacer una gestión en el Corte Inglés, pagar un regalo de comunión, de esos que están en una lista. Pagué media sortija y un pendiente, le dije a la chica que si la otra mitad de la sortija y el otro pendiente no los pagaba nadie ¿qué pasaría?, bueno, nos reímos un rato y nos deseamos pasarlo bien estos días.
De ahí me dirigí a casa de Rodolfo y su novia, que teóricamente habíamos quedado para cenar o para salir un rato. Mientras esperábamos al colega que faltaba, me sacó una botella de un excelente vino chileno que degustamos a medias con gran dedicación. Empezamos a hablar de libros y acabamos hablando de filosofía, yo dije que me parecía más interesante y divertido el estudio de la filosofía que el hecho de romperse la cabeza intentando encontrar nuevas fórmulas, lo dije sin ánimo de ofender, no entiendo mucho más de este asunto. El hecho es que la novia de Rodolfo no estaba de acuerdo, y no sé en qué momento empezaron a discutir y decidió irse a dormir. Se fue al baño, se puso el pijama, volvió, me dio dos besos y hasta mañana.
Rodolfo y yo decidimos ir a tomar una copa para hablar un rato. Cogió la moto y me dio un casco para ir de paquete, metí la bolsa con la camisa en la moto. Nos dirigimos al Imperio Pop, un bar en la calle Fermín Caballero donde suelen hacer conciertos. Nos tomamos dos gintonics y hablamos un poco de todo. Decidió llevarme a casa a lo que no pude negarme, él es más pesao que yo, no estoy acostumbrado a montar en moto, pasé una pizca de frío, me repuse cuando llegué a casa con un platazo de pollo con patatas. Me fui a dormir.
Al día siguiente lavé la camisa amarilla, con la intención de quitarle los dobleces y luego plancharla para estar bien, así lo hice. Se secó, me dispuse a poner la tabla de planchar, me rasguñé un nudillo pero pensé que no era nada. Cuando estaba terminando de planchar la camisa, ahí está, ahí está la mancha roja de sangre. Nada, otra vez a la lavadora. Bien, sale perfecta y la cuelgo en la cuerda. Hoy me levanto a las 8 de la mañana como casi todos los días, voy a la cocina a beber agua y decido retirar la camisa antes que los pájaros hagan acto de presencia. En ése momento y recién despierto descubro que mis reflejos y mis sentidos no son lo mismo, al retirar una pinza la camisa vuela, con tan mala fortuna que se queda enganchada en la antena del Digital Plus del vecino del primero, que curiosamente es gitano. Me cago en todo y decido ponerle huevos, me lavo la cara para despejarme, agarro el palo de la fregona, bajo con sutileza las escaleras y llego a la escena del crimen. De puntillas no llego por pelos, le doy un poco pero no es suficiente. Pienso en mi familia y amigos, me retiro al segundo intento y me voy otra vez a casa con el palo de la fregona como un peregrino.
Decido ponerme a escribir esto y aquí estoy, esperando que mis vecinos se levanten para llamar al timbre y pedirles como dios manda que me hicieran el favor si son tan amables de devolverme la camisa de la suerte, dado que sin ella no hay boda.
Eso me preocupa aunque también el nudo de la corbata, he descubierto unos videos increíbles en youtube, vean vean. Buenos días y buena suerte.

http://www.youtube.com/watch?v=66SWVqftKy4&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=STLMgk3Eb4Q&feature=related

01 mayo 2008

No me preguntes cómo sino cuándo y dónde


Es un hecho que me gustas

Como el dulce de leche, a cucharadas

Como dormir la siesta con la lluvia ahí fuera

Lustrando los tejados,

Como el café que sube cada mañana

Con ése orgásmico aroma que me devuelve la consciencia,

Como una sonrisa en el metro

Como una fotografía en blanco y negro

Como una tormenta de pompas de jabón por mi espalda.

Como el primer bocado a una manzana

Como un atardecer en el Templo de Debod

Como un mar de vuelta que me hunde los pies,

Con su arena, lavada y fina que me masajea

Como si de las manos… de una sirena se trataran,

Como el vuelo del albatros sin entrar en más detalles

Como un fin de mes, a primeros del siguiente.

Como llorar de vez en cuando por existir

Como el niño más feliz, con su caramelo…

Sólo, por tu volátil mirada como aurora boreal

Recorriéndome la tripa como un calambre suave,

Como un beso de hielo en el ombligo de la vida…

Me has llevado a paraísos que ya creía desiertos.
"Que amantes y borrachos irán a los infiernos, no puede ser verdad, creerlo es imposible; si van a los infiernos amantes y borrachos, quedará el paraíso desierto y despoblado." Omar Jayyam s. XI
Ismael Serrano publicó en el 2000 "Los paraísos desiertos", su tercer álbum, en mi opinión uno de sus mejores trabajos. Dicho título está inspirado en esta cita, a la que quiero sumarme en homenaje, sin saber bien del todo si soy más borracho o más amante, pudiera ser la perfección ser un borracho sobrio amante de la existencia y de lo que queda por vivir, uhmm, no sé. Feliz día currelas\os!

22 abril 2008

No Necesito Más



No necesito nada más que poner la cafetera,

No necesito más vinagre en las heridas

Ni sal,

Cuando pueda una de azúcar y otra de cal.

No necesito más que perderme en la ciudad

Tras los pasos que decido sin previo aviso,

No necesito más que un concierto siempre a tiempo

Una afrodita que desconozca que su mirada no se me olvida.

No necesito más que una tirada más para tirar la partida,

No necesito más que pasar cada mañana de lunes a viernes

Por la puerta de tu trabajo, y que me sonrías,

Para darme con un canto en los dientes y se me quite

De una vez… toda la jodida tontería.

No necesito más que dormirme y levantarme

Que llamarte si me acuerdo

Que llorar en una peli,

Que salir a buscar el arco iris bajo la lluvia

De otoño… un domingo por la tarde.

No necesito más, es suficiente,

Es suficiente para un corazón valiente

En un alma de cobarde.

17 abril 2008

Pequeñas Diferencias Exactamente Iguales

Playa portugheisa sin bigote

No pasaría a la historia



Me guardé los avances de la ruleta rusa


Dejé correr el agua casi todas las noches


Y jamás lavaría la puñalada trapera.


Lo vi todo


Cuando el mimo se cargó al payaso del barrio,


La verdad, es que no me hacen mucha gracia


Ciertos trucos… sin una pizca de magia.


El destino es un monte escalado por delfines


Tal vez, medio horizonte lo dejamos tatuado


Y otro medio sigue de baja por estrés.


Nos queremos, aún siendo necios


Si encontramos la paz al dormir,


A veces no podemos y maldecimos la existencia


Hasta que el sueño nos descalabra como a una foquita,


Entonces es, ya sabemos lo que se siente.


Podría ser en cualquier momento…


Qué sé yo, por sólo... otros cinco minutos más


Que te arrollara un coche policía en un paso de cebra.


No podrían salvarte porque nadie se salva.


Sin embargo, soñamos una vida duradera


Pero tememos llegar a estar mayores para esto,


Arrastrarnos y que alguien cuide de nosotros.


No lo pongo en duda


Las miradas también envejecen hasta la indiferencia,
Es triste eso, no entendemos el puto problema.

14 abril 2008

"Flamingos", Bunbury

Flamingos, Hispavox 2002


Los buenos discos son los que con los años no pierden la frescura, son los discos que vuelves a poner y te vuelven a sorprender. Inicio así una nueva sección ("El disco de la semana"), en la que trataré de recomendar trabajos musicales agradables desde mi punto de vista. Con este disco-parto, Bunbury se convirtió en un solista respetable, cuidando minuciosamente letra y música.

Tú mismo

Volverán a las calles otrora caminos, mañana quién sabe... el vértigo de estarse quietos, cuando el mundo que gira te ponga en aprietos...